Afganistán está al borde del caos, alertan Suecia y Pakistán

DUBAI.- Octubre 23 del 2021.- (Reuters).- Afganistán está a punto de hundirse en el caos a menos que la comunidad internacional actúe rápidamente, advirtieron el sábado ministros de Suecia y Pakistán.

Afganistán se sumergió en una crisis después de que el movimiento islámico talibán expulsó al Gobierno respaldado por Occidente en agosto, lo que provocó el final abrupto de miles de millones de dólares en asistencia a su economía dependiente de la ayuda externa.

El país está al borde del colapso y ese colapso se está produciendo más rápido de lo que pensábamos", remarcó el ministro de Desarrollo sueco, Per Olsson Fridh, en Dubai.

El funcionario afirmó que la situación económica podría proporcionar un entorno para que prosperen grupos terroristas, pero que Suecia no canalizará dinero a través de los talibanes, sino que aumentará sus contribuciones humanitarias a través de grupos de la sociedad civil afgana.

Muchos países e instituciones multilaterales han detenido la asistencia para el desarrollo pero han aumentado la ayuda humanitaria desde agosto, reacios a legitimar a los nuevos gobernantes talibanes.

El ministro de Información de Pakistán, Fawad Chaudhry, dijo más tarde que el compromiso directo con los talibanes era la única forma de evitar una catástrofe humanitaria y pidió que se liberaran miles de millones de dólares en activos afganos congelados en el extranjero.

¿Vamos a llevar a Afganistán al caos o vamos a intentar estabilizar el país?", cuestionó Chaudhry en Dubai.

El compromiso también alentaría la protección de los derechos humanos y el establecimiento de un gobierno constitucional inclusivo, sostuvo.

¿Confiar en los talibanes?

Pakistán tiene lazos profundos con los talibanes y a menudo ha sido acusado de apoyar al grupo mientras luchaba contra el Gobierno respaldado por Estados Unidos en Kabul durante 20 años, cargos que Islamabad niega.

El ministro Fridh dijo que los talibanes hasta ahora no habían podido demostrar que se habían deshecho de las políticas opresivas que marcaron su período anterior en el poder de 1996 a 2001.

Afirmó también que las condiciones no eran las adecuadas para que los países europeos reabrieran embajadas en Kabul.

En cambio, se llevaría a cabo más actividad diplomática en Qatar, un importante interlocutor entre Occidente y los talibanes.

Fridh se reunió con funcionarios de Qatar en la capital, Doha, esta semana.