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La necesidad de digitalizar la educación, problema que nadie prevé en México.

 Oaxaca de Juárez, Oax. -Enero 13  de 2022.- La digitalización de la vida, al menos en los últimos 20 años, ha sido un tópico que ha sido de extremo interés para las autoridades educativas de todo el mundo. Cada uno de los rincones del planeta ha hecho avances de acuerdo a sus posibilidades, sin embargo, la aparición de la pandemia por COVID-19 y el vuelco a la arena digital, puso en jaque a todas y todos aquellos que no habían reportado avances considerables en este ámbito.

Desde la optimización de servicios administrativos generales, hasta estrategias pedagógicas, han sido los rubros que se han tratado de digitalizar con el firme objetivo de que alumnas y alumnos en todo el mundo puedan continuar con sus estudios a pesar de la pandemia.

Beneficios de la digitalización en la educación:

  • Mejora de los resultados en el aula: La digitalización promueve que docentes y alumnos sean más productivos y su eficiencia sea mayor.
  • La experiencia mejora: La digitalización promueve que las y los alumnos se sientan más involucrados en los procesos educativos, provocando a la postre que se mantengan en las aulas y continúen con sus estudios.
  • Dinámica de convivencia: Al contar con canales de comunicación directos, docentes, personal administrativo y alumnos cuentan con mejores canales comunicación.
  • Herramientas digitales: Las y los alumnos desarrollan un sentido de pertenencia a su comunidad.
  • Constante innovación: Desarrollar un entorno digital educativo provoca que las y los alumnos, así como docentes y padres de familia, puedan implementar innovaciones de una forma más certera.

En educación no es gasto, es inversión

En América Latina y el Caribe, las distintas brechas de desigualdad y la baja productividad que caracteriza a la región, son problemas que sin duda alguna merman la posibilidad del desarrollo de las condiciones de vida de todas y todos. La pandemia sólo provocó que dichas brechas se incrementaran.

De acuerdo al economista Norbert Schady, como el mundo atraviesa una crisis que no es 100% económica, se ha detectado una disminución de alumnas y alumnos en toda la región sudamericana. Explica el especialista que, en condiciones “normales” (crisis únicamente económicas), los ingresos de los hogares caen, pero también caen al mismo tiempo los salarios a las que niñas, niños y jóvenes pueden acceder; abriendo una oportunidad para que sea más factible, acudir a las aulas.

Con la actual pandemia nos enfrentamos a un escenario en donde los salarios no sólo cayeron, también desaparecieron y al elevarse los costos para acceder a la educación, por la implementación de modelos a distancia y también híbridos, se provoca que la brecha de desigualdad para acceder a la educación sea aún más grave.

México en la lona

De acuerdo a la encuesta para la medición del impacto por la COVID-19, que es realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2.3 millones de personas entre 3 y 29 años no se inscribieron al ciclo escolar 2021-2022, por motivos asociados directamente por la pandemia que nos aqueja; mientras que, 2.9 millones de personas lo hicieron por falta de recursos económicos.

Aunque en un principio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) impulsó diversas estrategias como “Aprende en Casa” o la “Estrategia de Educación a Distancia: Transformación e Innovación para México”, lo cierto es que no fue suficiente para frenar los problemas que enfrenta el sector educativo mexicano ante esta crisis de salud mundial.

Consecuencias en todos lados

De acuerdo a diversos pedagogos y especialistas en aprendizaje, los principales tres rezagos que enfrenta y enfrentará en un futuro la sociedad mexicana, son: el abandono escolar, la calidad de los aprendizajes; pero, principalmente, que el derecho a la educación se ha visto afectado, siendo esto un punto importante que merma el bienestar y el futuro de nuestras nuevas generaciones.

Aunque la inversión en México para implementar modelos a distancia no ha sido poca, cabe resaltar que para el siglo 2020-2021 se destinaron más de 450 millones de pesos para el programa Aprende en Casa, se deben retomar políticas y soluciones basadas en las posibilidades con las que cuenta el país para evitar que las y los alumnos mexicanos se vean en la necesidad de abandonar las aulas.

Principales 3 rezagos del sector educativo mexicano en pandemia:

  • Deserción escolar.
  • Baja calidad en el aprendizaje.
  • Brecha en el acceso a la educación.

Oportunidades por el bien de la educación mexicana

De acuerdo al reporte “Quién es Quién en cobertura móvil en México”, realizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), 2,043 municipios de los 2,457 que hay en el país, cuentan con cobertura garantizada de telefonía móvil 3G y 4G, números que representan el 83.2% del total de municipios mexicanos.

Partiendo de que el 83.2 municipios cuentan con algún tipo de señal de internet, a partir de ahí se podrían comenzar trabajos en donde las autoridades mexicanas atiendan a las alumnas y alumnos a través de este tipo de comunicación. Es cierto, la desventaja que nos plantea este panorama redunda en los altos costos que representaría; sin embargo, instituciones de la sociedad civil, como Congregación Mariana Trinitaria, se han planteado coadyuvar en favor de las y los alumnos mexicanos, a través del Programa “Aportación Solidaria para la Tecnología y Conectividad CMT”, que tiene como fin último el dotar de este importante servicio, así como de dispositivos necesarios para navegar, provocando el impulso del desarrollo del bienestar de las familias que lo necesiten, conectando realidades, para mejorar el futuro.