EU amenaza a Irán con un aislamiento económico “como el mundo nunca ha visto”
14 agosto 2026.- (EXONLINE) El secretario del Tesoro de Estados Unidos amenazó el jueves con someter a Irán a un aislamiento económico «como el mundo nunca ha visto», con nuevas medidas que se esperan para la próxima semana.
Será una combinación de aislamiento económico, como el mundo nunca ha visto», declaró Scott Bessent a la cadena de televisión conservadora Newsmax.
Añadió que «el continuo el bloqueo en el estrecho de Ormuz impedirá que cualquier cosa entre o salga de los puertos iraníes».
Bessent presentó la estrategia como la combinación de dos medidas: la asfixia financiera y el bloqueo físico, citando como comparación a La Habana y Caracas. «Venezuela se derrumbó de inmediato cuando impusimos el bloqueo», dijo.
El vicepresidente JD Vance había declarado el jueves en Fox News que «el objetivo número uno» de Estados Unidos frente a Irán era «mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses en todo nuestro país», y que «el objetivo número dos» era asegurarse «que Irán nunca obtenga un arma nuclear».
Este endurecimiento contrasta con las declaraciones realizadas por el mismo Bessent el 4 de agosto, cuando mencionó en CNBC un posible acuerdo con Teherán «hoy o mañana» para reabrir el estrecho de Ormuz.
La opción de la presión económica se produce mientras la vía diplomática parece completamente bloqueada, ya que tanto Washington como Teherán se mantienen firmes en sus condiciones para la reapertura del estrecho de Ormuz.
La amenaza de Washington supone una nueva fase de una política de presión económica que Estados Unidos aplica contra Irán desde la Revolución Islámica de 1979 y que se intensificó después de que Donald Trump abandonara en 2018 el acuerdo nuclear de 2015.
En 2026, el Departamento del Tesoro ha ampliado esa estrategia mediante la campaña denominada Economic Fury, con sanciones dirigidas contra bancos, casas de cambio, empresas, buques y redes utilizadas para comercializar petróleo iraní.
En mayo, Washington sancionó más de 50 compañías, personas y embarcaciones vinculadas con transacciones petroleras y petroquímicas iraníes; en julio añadió más de 50 individuos, entidades y barcos relacionados con la red de transporte de Mohammad Hossein Shamkhani.
El impacto de estas medidas se produce sobre una economía que ya enfrenta fuertes desequilibrios. El Fondo Monetario Internacional proyecta para Irán una contracción de 5.4% del PIB en 2026 y una inflación promedio de 68.9%, cifras que reflejan la combinación de las sanciones, la guerra y las restricciones comerciales.
Al mismo tiempo, el petróleo continúa siendo fundamental para las finanzas iraníes: las medidas estadounidenses buscan precisamente reducir los ingresos obtenidos mediante redes de transporte y mecanismos financieros alternativos.
En mayo, el Tesoro estadounidense afirmó que las casas de cambio utilizadas por Irán facilitaban miles de millones de dólares en operaciones de divisas cada año, mientras que en junio Washington sancionó redes de adquisición de armamento vinculadas con la Guardia Revolucionaria.
La disputa por el estrecho de Ormuz añade una dimensión internacional a esta presión. El FMI calcula que antes de la guerra por esa vía transitaban alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados, cerca de una quinta parte del consumo mundial, por lo que una interrupción prolongada afecta tanto a Irán como a los importadores de energía.
En julio, el organismo advirtió que el cierre de Ormuz ya había provocado una de las mayores perturbaciones del mercado petrolero de las últimas décadas, aunque las reservas acumuladas y el aumento de producción fuera del Golfo evitaron inicialmente un salto todavía mayor de los precios.





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