/ Por Iris Ceballos / Foto especial/.-En los últimos 10 años las investigaciones en el área de la neurociencia han demostrado que las emociones son parte importante del desarrollo de enfermedades, razón por la que es fundamental atender este aspecto, sobre todo cuando los padecimientos, como el cáncer de mama, se presentan, ya que el estado de ánimo influye en la respuesta al tratamiento.

La doctora Verónica Rocha Rodríguez, directora de la Asociación de Salud y Bienestar de la mujer y sus familias (Asbis), resalta la importancia del apoyo emocional en las pacientes con cáncer, al hablar del “Impacto emocional del cáncer en las mujeres mexicanas”.

Señala que la calidad de vida después de un diagnóstico de cáncer cambia, y los sentimientos positivos o negativos determinan la forma de vida de cada paciente.

“Los cambios psicológicos influyen en la familia, pues no solo se trata de la situación emocional, sino que a veces las parejas se van, dejan a las mujeres enfermas por miedo, y ellas sienten culpabilidad”, indica Verónica.

Menciona que los pensamientos de si se van a morir, qué va a decir la familia y que la enfermedad es un castigo son parte de los sentimientos que experimentan, aunque esto depende mucho de cada persona y el apoyo que reciban de la pareja, la familia, los amigos y la sociedad.

Por viejas creencias, a veces sienten que al quitárseles los senos y la matriz ya no son mujeres, lo que les genera emociones negativas.

Otras reacciones luego de un diagnóstico de cáncer, es la preocupación por los hijos, ya que comienzan a pensar a quién se los van a encargar, y entran en una situación de autodestrucción, pues pierden la visión de ellas misas, del amor y el autocuidado que se deben tener.

Verónica indica que ya se llevaron al cabo muchas investigaciones en la última década en el área de la neurociencia y se demostró que las emociones son parte importante en el desarrollo de las enfermedades.

“Se ha visto, por ejemplo, que con el estrés las hormonas modifican la formación de proteínas que construyen el ADN. El corazón tiene también un cerebro y hay que alinearlo para tener un mejor desarrollo ante cualquier enfermedad”, señala Verónica.

En el caso del cáncer, apunta, es necesario educar en el sentido de que un diagnóstico de esta enfermedad no quiere decir muerte, y aunque se dan muchos cambios, es por ello que se deben trabajar las emociones, que puede cambiar la sintomatología y producir enfermedades.

La doctora afirma que brindar a la paciente apoyo continuo para mejorar en lo emocional y enseñar a manejar el sufrimiento, genera una respuesta positiva en el tratamiento: “Es importante que perciba que su esencia como mujer está adentro”.

El acompañamiento de la familia y los amigos es fundamental, así como el apoyo grupal, donde al intercambiar experiencias con otras pacientes se sienten comprendidas y apoyadas. La atención psicológica también es importante.