Octubre 16 del 2020.-/Por: Lic. Carlos Mario Castro Aparicio, académico del Departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México./.- /PRL / ICM/.-El Sistema Universitario Jesuita (SUJ), del que forma parte la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, entre otras instituciones, camina junto con los migrantes y sus derechos a través de los Programas de Atención a Migrantes, que forman parte de la Red Jesuita con Migrantes (RJM), esfuerzo institucional de la Compañía de Jesús para acompañar a estos grupos de personas, forzadas por la pobreza y la violencia a abandonar sus países de origen, incluso en medio del peligro adicional que ahora supone la emergencia sanitaria de la pandemia.

Este fue el caso de la caravana hondureña de migrantes que en semanas recientes fue detenida en Guatemala y retornada por la fuerza a su país.

Para sensibilizarnos como SUJ frente a la emergencia de estas movilizaciones humanas se necesita comprender la realidad detrás de este drama migratorio y el por qué una mayoría está dispuesta a jugarse la vida con tal de salir de Honduras, más cuando desde la política hay quienes aseveran que son caravanas de migrantes organizadas y financiadas para crear conflictos y entorpecer las relaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos.

Un grito desesperado de auxilio ante una situación insoportable

Sobre este incremento migratorio procedente sobre todo de Honduras, Rafael Moreno Villa, S. J., coordinador de la subregión Centroamérica y Norteamérica de la RJM, con quien el SUJ colabora estrechamente, señaló que detrás de estas movilizaciones lo que se encuentra es un estado de desesperación ante la situación insoportable que mucha gente de Honduras vive a diario.

“Que haya brotado un éxodo de dos mil hondureños, algunos calculan hasta tres mil, en una situación complicada de emergencia sanitaria, nos indica que una mayoría de esa nación está desesperada, con una vida que les resulta insoportable por causas de la pobreza o la violencia, ante lo cual la mejor solución es arriesgarse a migrar con tal de salir de esa situación insoportable en su país”.

Somos cocausantes de las migraciones

“A mí me parece que ese mensaje es el más central; de ese grito de la gente, sobre todo de Honduras, es del que todos deberíamos tener más conciencia”, destacó el padre Moreno Villa.

Añadió que también es importante que caigamos en la cuenta de que el problema de la migración no obedece en exclusiva a situaciones internas de Honduras. Se explica, además, por causas que existen en toda la región.

“Ese grito desesperado de la población hondureña está provocado también por los países de Centroamérica, lo mismo que por México y Estados Unidos. En ese sentido, somos cocausantes de esa situación y debemos, por tanto, sentirnos responsables para ofrecer una respuesta adecuada a ese problema”.

Pocas expectativas para migrantes ante eventual triunfo demócrata en EU

Ante el posible cambio de administración en los Estados Unidos, Rafael Moreno también comentó que Joe Biden, exvicepresidente y ahora candidato presidencial por los demócratas, ha prometido durante su campaña desactivar más de 400 medidas promovidas por el actual gobierno en contra de la migración.

No obstante, indicó, el problema es que estas promesas están cuestionadas por la práctica que al respecto el mismo Biden tuvo cuando fue vicepresidente durante la administración Obama, cuyo gobierno solapó el golpe de Estado en Honduras ocurrido en 2009, una violenta ruptura institucional que deterioró todavía más las condiciones de vida de la mayoría de la población.

Tampoco la situación económica y política de Estados Unidos deja mucho espacio para un cambio en la política migratoria. Eso por la resistencia de las personas desempleadas, y por todo el ambiente de xenofobia generado por la campaña de Donald Trump, que ha enviado el mensaje a su electorado más fanático de que un triunfo de Biden provocará que el país sea invadido por los migrantes.

“Creo que esas promesas son totalmente de campaña, y no es que Biden necesariamente quiera cumplirlas de convertirse en Presidente; aunque en ese caso tenemos que tratar de presionar para que las cumpla. Pero son pocas las expectativas de que en el corto plazo un triunfo demócrata cambie la situación tan dramática que tenemos en estos momentos con la migración”.