CIUDAD DE MEXICO.-Octubre 15 del 2020.-/Valentina González  / ICM/.-La pandemia nos ha mostrado todo lo que hemos perdido con la educación a distancia y nos ha llevado a valorar la presencialidad; así como lo que podemos lograr con el aprendizaje cara a cara: trabajo colaborativo y en equipo, argumentación y discusión, elementos para desarrollar el pensamiento crítico, un enfoque integral que ofrezca bienestar físico, espiritual y, muy importante, compromiso social, señaló la Mtra. Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la Universidad Iberoamericana.

En ese sentido, añadió que la conciencia y el compromiso social deben estar en las causas y proyectos relacionados con transformar el entorno y contribuir en la construcción de un mundo más justo y pacífico, donde prevalezcan los derechos humanos y la dignidad humana. Que la protección y cultivo del entorno sean objetivos permanentes y guíen o redefinan los propósitos de las universidades jesuitas.

Durante su asistencia virtual a la inauguración del Taller Internacional de Proyectos de Cooperación SJ -en donde participaron docentes de universidades de la Compañía de Jesús-, la vicerrectora señaló que la pandemia también es una oportunidad para repensarnos a nosotros mismos, a las instituciones educativas, a la sociedad misma y​​visualizar cómo está cambiando el mundo y cuáles serán las nuevas demandas de las instituciones de educación superior.

“Este taller trata sobre cómo afrontar la emergencia provocada por la pandemia. De pensar cómo está cambiando a la sociedad y al mundo. No sólo debemos ganar en la capacidad de adaptarnos a circunstancias inciertas, también en la capacidad de responder como instituciones de educación superior a los problemas de un mundo cambiante”, señaló Schmelkes del Valle en el evento organizado por la Coordinación de Movilidad Estudiantil de la IBERO.

Trabajo interdisciplinario y transdisciplinario

La vicerrectora habló de la importancia de poner el acento en la ‘ecología integral’, como dice el Papa en la Carta Encíclica Laudato Si, respecto a las relaciones entre nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con lo trascendente.

“Debemos enfocar tanto la investigación como la formación en la contribución a la resolución de obstáculos hacia el logro de esta ecología integral. La interconexión implícita en el llamado del Papa Francisco exige un trabajo mucho más interdisciplinario y transdisciplinario”, explicó.

En ese sentido, compartió que la IBERO trabaja en el desarrollo de nuevos programas centrados en problemas que se abordan desde diversas disciplinas. Además, que el apoyo a la investigación privilegia proyectos con un enfoque interdisciplinario, por lo cual se han renovado programas con el fin de fomentar el compromiso social.

Debido a que el objetivo del taller fue compartir experiencias con otras instituciones educativas jesuitas, la Mtra. Sylvia Schmelkes platicó cómo la IBERO ha afrontado la emergencia sanitaria por el COVID-19. En cómo se configuraron las clases a distancia en una semana gracias a que se contó con el equipo necesario para hacerlo.

“El 60% de nuestros maestros recibió capacitación de emergencia para la transición. El resto lo logró a través de Brightspace, la plataforma de gestión académica que utilizamos. Pudimos proporcionar computadoras portátiles a nuestros estudiantes de bajos ingresos. Tres semanas después, realizamos una encuesta a docentes y estudiantes. Los resultados nos mostraron dónde estaban los problemas y pudimos atenderlos directamente”, compartió.

Al respecto, indicó que el semestre Primavera 2020 finalizó sin complicaciones. Mientras que este nuevo semestre ha transcurrido sin problemas. Informó que, durante las vacaciones de verano, los docentes tomaron cursos sobre el modelo híbrido, para que cualquier lección se pudiera dar de forma presencial o a distancia. Estuvieron acompañados de un equipo de apoyo pedagógico y otro a nivel tecnológico. Aprendieron a diseñar clases remotas.

“Ahora estamos en la séptima semana del otoño y las cosas marchan sin problemas académicamente hablando. Pero nuestros estudiantes están presentando problemas emocionales, económicos y de salud (propios o familiares). Nos estamos acercando a ellos: reunimos a un equipo de psicólogos para apoyo emocional. Asimismo, les insistimos sobre medidas preventivas, de buena nutrición y ejercicio”, dijo.

También compartió que se puso en marcha la convocatoria IBERO frente al COVID-19, cuyo fin es desarrollar proyectos basados en los saberes diversos de la comunidad universitaria para enfrentar los problemas derivados de la pandemia, a través de propuestas de investigación científica, humanística y tecnológica; intervenciones sociales e iniciativas que combinan talentos, habilidades y preocupaciones de la comunidad universitaria.

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