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Al menos 30 minutos de actividad física hacen la diferencia: OMS

(agencias).-Según la Organización Mundial de la Salud, el 6% de las muertes se debe a la falta de actividad física. Es por ello que la OMS celebra desde 2002 y cada 6 de abril el Día Mundial de la Actividad Física, el cual busca dar a conocer los beneficios de la práctica de la actividad física por lo menos treinta minutos diarios, reseñó en su portal web el diario colombiano El Heraldo.

Un nivel adecuado de actividad física regular en los adultos, según análisis de la OMS, reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer de mama y de colon, depresión y caídas, además de mejorar la salud ósea y funcional.

“Es un determinante clave del gasto energético, y es por tanto fundamental para el equilibrio calórico y el control del peso”.

“Estamos atrapados en una forma de vida en la que predomina el sedentarismo, la falta de descanso, la mala alimentación, el estrés y la poca actividad física, sumando a que los habitantes de las grandes ciudades sufrimos de la constante contaminación, que se refleja en nuestro estado físico y mental”, afirma Juan de Dios Victoria, de Smart Fit Colombia.

Descansar también es clave, hacer una dieta balanceada, acompañada de un correcto programa de actividad física es la recomendación de los especialistas. La actividad física no debe confundirse con el ejercicio, aclara la OMS.

“La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas”.

Sin embargo, esto no se queda aquí. A nivel mundial, dice la autoridad global, uno de cada cuatro adultos no tiene un nivel suficiente de actividad física.

Se dice que más del 80% de la población adolescente del mundo no tiene un nivel suficiente de actividad física.

Las personas que no hacen suficiente ejercicio físico presentan un riesgo de mortalidad entre un 20% y un 30% superior al de aquellas que son lo suficientemente activas.