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Alcohol genera daño aun al dejar de beber

El daño que genera el consumo de alcohol en el cerebro no se frena inmediatamente después de abandonar el hábito. Así lo demuestra un trabajo conjunto del Instituto de Neurociencias CSIC-UMH, en España, y del Instituto Central de Salud Mental de la Universidad de Heidelberg, en Alemania.

 

En este trabajo, publicado por “ABC”, participaron 90 pacientes alcohólicos internados en un programa de desintoxicación en Alemania. Como grupo de control se utilizó a 36 hombres sin problemas de alcohol.

Hasta ahora se creía que los daños comenzaban a revertirse en el mismo momento en el que se dejaba la bebida, pero el trabajo ha comprobado que, a las dos y a las seis semanas de abstinencia, no solo no se aprecia una mejora sino que se sigue produciendo daño.

Las primeras semanas de abstinencia, las más complicadas

“Creemos que esto ocurre porque el consumo de alcohol genera un estado de inflamación en el cerebro que avanza incluso en ausencia de alcohol. Esto a su vez podría explicar por qué las primeras semanas de abstinencia son las más complicadas y cuando hay una mayor posibilidad de recaída”, apunta la doctora Silvia de Santis, investigadora del Instituto de Neurociencias de Alicante y primera autora del estudio. Para corroborar esta hipótesis, el equipo sigue trabajando con técnicas más avanzadas.

Para determinar si los daños en el cerebro estaban realmente producidos por la bebida o existían otros factores que podían influir, los investigadores llevaron al cabo el mismo estudio, de forma paralela, en ratas con preferencia por el alcohol.

“En este modelo animal vemos un patrón muy similar al de los sujetos alcohólicos, aunque nunca llegan a sus niveles de intoxicación. Esto sugiere que cantidades de alcohol limitadas también pueden producir un patrón de daños similares en la estructura del cerebro, aunque el efecto sea menor”, concluye la investigadora Silvia de Santis.

El objetivo de este trabajo es identificar biomarcadores que permitan realizar un diagnóstico temprano y personalizado de los daños en el cerebro producidos por el abuso de alcohol.