CIUDAD DE MÉXICO.- Febrero 12 del 2020.-(REDACCION).-Encaminados hacia la Cuarta Revolución Industrial o denominada industria 4.0, detonada principalmente por la incursión y aplicación de la tecnología a diversos sectores, el especialista en temas Fintech, Alexis Nickin Gaxiola, señala que en América Latina comienza a verse a esa industria como un aliado para disminuir los costos de las remesas, al ser una herramienta financiera accesible e inclusiva para aquellos clientes que no están bancarizados.

“El que en México comiencen a operar las primeras instituciones fintech de manera regulada, ha creado un ambiente de certidumbre que permite comenzar a explorar nuevos campos para su aplicación y funcionamiento”, señala.

“En el caso particular de las comunidades desatendidas o más vulnerables, esta tecnología sería un gran aliado para mejorar drásticamente su panorama financiero. Recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó un documento de trabajo, en el que pone a Kenia como caso de éxito pues desde 2007 la fintech M-Pesa ha abarcado un mercado de más de 30 millones de usuarios en 10 países diferentes permitiéndoles realizar transacciones que al final del día, impactan de manera positiva en la economía de los países y en sectores muy específicos”, detalla.

Con relación a las remesas y cómo podrían verse beneficiadas a partir de las Fintech, Nickin Gaxiola dice que a partir de la utilización de la banca móvil para realizar envío de dinero sin importar las fronteras, el costo de las remesas se reduciría considerablemente.

“Tomemos como ejemplo los países de América Latina y el Caribe. En estas zonas, las remesas equivalen al 1.5% y 15% del PIB. Aunque se trata de un porcentaje relativamente alto, los costos de la banca tradicional son de poco más del 6% para enviar remesas por lo que la intermediación financiera de las Fintech significaría una disminución importante”, asegura.

En ese tenor, expertos internacionales han señalado en varias ocasiones la apertura a la competencia justa entre instituciones bancarias tradicionales y las que pertenecen a la industria fintech, pues ambas tienen la capacidad de ofrecer servicios seguros, ágiles y adecuados a las necesidades de cada usuario.

“Los datos del FMI indican que los operadores móviles manejan tasas de alrededor tal 3% por lo que representaría un ahorro considerable y contribuiría de igual o mayor manera con el desarrollo económico de las naciones con mayor índice de migrantes”, puntualiza Alexis Nickin Gaxiola.